Este verano, a final de mis vacaciones, visité a una amiga en Cantabria. Era una visita corta, pero muy provechosa. La pasión de Belén es tejer en telar, y la verdad que lo hace muy bien, basta de ver sus obras. En su estudio también entendí, que mis acopios de lanas no es nada serio en comparación con lo que tiene ella.
Belén teje con dos agujas (o con cinco) solo por las circunstancias, porque el telar no es muy móvil, sobre todo si pasas mucho tiempo en el tren. Así que me me inició a mí en lo de telares, pero empezabamos con algo bastante sencillo: tejer con tarjetas. Dicen que es una de las técnicas más antiguas y que existía aún antes de los telares de bajo y alto lienzo. Así se podía conseguir largas bandas que después se cocían para hacer ropa, bolsos, alfombras u otras cosas. Leer el resto de esta entrada »
